Shakira, Shakira

Valencia, España. Algún local bailable.

Persona ebria (con un español extraño): ¿De dónde eres?

Yo: De Argentina.

Persona ebria: Oohhhh ¡Argentinaaa!, ¡Shakira! ¡Shakira!

Y yo que pensaba que nos reconocían por el asado y el dulce de leche. ¡Qué ingénuo! Ni mate, ni alpargatas, ni Maradona, ni Messi… Shakira. Una cantautora nacida en Barranquilla, Colombia. Unos 5000 kilómetros de diferencia, pero claro, quién va a reparar en tan pequeño detalle.

¿El Perito Moreno?, ¿Las cataratas de Iguazú?, ¿El obelisco? No, una señorita a medio teñir que canta temas pop por el mundo. Ella nos identifica ahora –o por lo menos para la “persona ebria” que me mira ilusionada esperando aceptación-

Yo (con una sonrisa forzada): Waka-waka

Persona ebria: ¡¡¡Ohhhh sííí!!! ¡¡Waka-waka!!

Yo: ¿Y vos? ¿De dónde?

Persona ebria: De Alemania. ¿Conoces?

Yo: ¡Alemaniaaaa!, ¡Lady Gaga! ¡Lady Gaga!

Guía para hijos #1

Siempre que desees explicar algo informático a tus padres, deberás revestirte de paciencia. En caso de que no la tengas, abstenete de realizar dicha labor.


Yo (conversando vía Skype): “Andá a la barra de direcciones”

Mi vieja: “No me aparece”

Yo: “¿Tenés el Internet Explorer abierto?”

Mi vieja: “Sí”

Yo: “Entonces tiene que estar ahí”

Mi vieja: “Claro, pero no está…”

Yo: “¿Sabés lo que es una barra de direcciones?”

Silencio.

Ahí estaba el problema. No era una cuestión procedimental sino una de base terminológica. Intentar aprender la raíz cuadrada antes de sumar o sin siquiera saber qué es una operación matemática es algo que roza –de lleno- la imposibilidad.

Por más esfuerzo que mi vieja le ponga, tiene los dedos manchados con tinta y la lengua cansada de sellar sobres amarillentos de una época remota. Tiene amor por el cine, pero si el paso de VHS a DVD le costó un interminable dolor de cabeza, ¿Cómo puede pretender que le enseñe a descargar un plugin para ver una película en Cuevana?

Yo (vía Skype): ¿Estás en la página?

Mi vieja: “Dice ´Cuevana´ en grande después dice ‘inicio, series, películas, cortos, noticias (…) compartir en Facebook (…) mostrando películas 1-20, Piratas del caribe´ hay unas estrellitas, unos carteles negros, al lado hay…”

Con un escueto “sí” alcanzaba; pero ella tiene que leer la página web como si fuese literatura, renglón por renglón, párrafo por párrafo. Nunca le enseñaron a saltearse palabras, focalizar en los links importantes o guiarse por barras de navegación.

El Word logró dominarlo –luego de eternas clases por la madrugada- aunque en PowerPoint sigue realizando diapositivas siniestras, con colores estrafalarios, 6 tipografías distintas y una imagen perturbadora de fondo, símil a protector de pantalla de Windows (preferentemente paisaje trillado).

Ella es mujer de abrochadoras y papel oficio. No tengo por qué empecinarme en que aprenda lo qué es un emoticon o un hashtag.

Que sigan leyendo ‘La Nación’ en formato sábana mientras reproducen CDs originales en el equipo de música del living. Que disfruten del curso lento de las cosas simples, mientras nosotros nos abrumamos con errores de página y barras de descarga interminables.

Murcia

Madrid, España. Universidad Rey Juan Carlos.

- Profesora: ¿Alguien es de Murcia?

Silencio.

- Profesora: ¿Alguien sabe dónde queda Murcia?

Silencio.

- Profesora (Ya resignada): ¿Alguien conoce las provincias?

Silencio prolongado.


Yo sabía las 23 de mi país, pero no resultaría interesante...

Yo nunca fui a Jujuy y sin embargo la conozco. Sé que está al noroeste del país, pegada a la cordillera. Sé que es una zona húmeda con clima cálido. Sé que ahí están la Puna y las sierras. Siempre quise ir al Cerro 7 Colores y subir a Facebook fotos sacadas en las Salinas, que resultan graciosas por el juego entre las distancias con el lente de la cámara.

Yo nunca fui a Jujuy pero la tengo bien ubicada, aunque desde mi casa esté a más de 1600 km.
Ellos no fueron a Murcia pero tampoco oyeron hablar de ella, aunque la tienen a tan solo 400 km. de distancia.

No sentí orgullo por mí, sentí vergüenza por ellos, por su sistema educativo. No saber dónde uno está parado resulta un poco triste. Pero más triste aún es no saber qué es lo que nos rodea.

"Estoy haciendo filosofía barata", pensé; y seguí garabateando el cuaderno con un bolígrafo carcomido , reconociéndome un ignorante más,
entre tantos otros.