El polvo debajo de la alfombra

Te la das de informado y a duras penas lees una nota entera de Olé, Primicias Ya o Minuto Uno.
Manifestás estar a dieta pero en la quietud de tu intimidad disfrutás de un buen alfajor triple. En público, ensalada.
Te la das de madura pero seguís tomando la leche viendo Casi Ángeles.
Te hacés el heavy metal y tarareás el tema más pop de Lady Gaga en la ducha.
Sos el primero en acusar de mestizo a cualquier individuo que se te cruza pero de vez en cuando te tragas un par de “eses” y sos el iletrado más grande a la hora de escribir una frase mersa en tu estado de Facebook.
Jurás no haber visto nunca un programa completo de Ideas del Sur pero sabés positivamente que no es cierto. Sos el primero en cuestionar a la televisión, aunque te tragás enteras las trasnoches de Gran Hermano y algún que otro culebrón de Pol-ka.
Asegurás tener una cultura musical envidiable, pero en tu i-pod tenés temas de Karina, Grupo Play y un par de Cacho Castaña.

Y la lista es interminable.

Pero sos intachable ante el foco social, tus gustos y preferencias son los del común denominador.

Estamos acostumbrados a ser despersonalizadas ovejas que caminan cual manada desganada hacia un destino único. Ahí vamos, escondiendo el polvo debajo de la alfombra, para evitar el posible rechazo colectivo.

Actores de cuarta en una película poco interesante, notoriamente pixelada y de bajo volumen…

3 comentarios:

  1. hayq ue matarlos a todos, me canso de cansarme de esta gente. Nada, un beso

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  2. Che...prestame la aspiradora un ratito.Gracias!

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