Feliz año viejo

Corriste como un desgraciado y saliste penúltimo. Padeciste mesas de examen y no recordás siquiera la primera unidad. Laburaste horas extra y seguís sin ser empleado del mes. Te compraste el perfume de Antonio Banderas y todavía no conseguiste novia. Le chupaste las medias a tu jefe y estás estancado en ese sueldo de mierda.

Ahora brindá, patético.

Levanta la copa y reíte de tu melodramática vida. Sacá ese cuaderno en blanco y ponete a planificar tu exitoso 2012 de cero. Mentite diciendo que a partir de mañana tu vida dará un giro radical, mucho más apasionante de lo que fue hasta ahora. Serás más solidario, dejarás de tomar, alcanzarás un promedio de diez y encontrarás a la persona que tanto esperabas. El horóscopo pasó a ser la sección cómica del diario, Horangel ahora consume anfetaminas y Ludovica Squirru ya no sabe qué animales elegir para el año entrante.

Rellená el vaso y brindá de nuevo, ingenua.

Pedile a los reyes que te traigan un novio que le guste a tus viejos. Soñá con que Cris Morena te regale otra emocionante tira para rellenar tus aburridas tardes. Tratá de no cambiar de carrera por séptima vez e intentá acostarte temprano aunque sea una vez por fin de semana.

Dejá la copa y empiná la botella.

Festejá por lo que te costó llegar al 31, por el año que pasó. Clavá esa primera sonrisa no forzada y cortá el pan dulce que te sobró del 24. Mirá al 2012 sin muchas expectativas, pensando que puede ser tan o más patético de lo que fue este y tomatelo con un litro de soda bien gasificada.

Reíte de vos y de nosotros, porque la tormenta pasa y la anécdota queda, porque los problemas tienen fecha de vencimiento y el tiempo vuela, porque el planteo tiene una solución y porque después de la lluvia sale el sol. (Porque ahora hago rimas con las oraciones, repletas de clichés y frases hechas para ponerle un poco de azúcar a un texto tan pesimista).

¡Feliz año viejo, patéticos!
Y recuerden que se viene uno mucho peor. Disfrutenlo como nunca.

3 comentarios:

  1. Estoy segura de que podés acceder a la otra óptica. Por ejemplo, pasó lo que pasó, pero hoy yo brindo porque pasé otro año con la panza llena. Y sentir ese agradecimiento profundo que te hace feliz (feliz de verdad, con o sin sonrisa). Brindo porque tuve trabajo, aunque me tiene repodrida. Brindo porque tuve la posibilidad de estudiar. Brindo por estar viva: si no lo estoy haciendo bien, si no estoy encontrando el camino,si no estoy viendo la luz, puedo seguir tropezándome, a veces feamente, pero lo voy a conseguir. Y brindo por que llegue el día en el que no piense más en los defectos y en las fallas ajenas. Y sobre todo, brindo, eh?
    Te mando un abrazo grande. Que te diviertas en el verano. No le prestes tanta atención a los individuos en estado de rusticidad espiritual.

    ResponderEliminar
  2. Dentro de todos los brindis, quizá celebre únicamente (tal vez hasta con amargo placer) los dedicados a la cínica sonrisa, a la crítica chistosa, a la ironía de la vida. Y a la puta que lo parió.
    Feliz año, desconocido.

    ResponderEliminar
  3. No le veo lo de "nuevo comienzo" al cambio de año. Mi cumpleaños me pa' mejor momento para hacer resoluciones. Las cuales no hago, porque es ya mucha mentira a mi misma.
    Pero como sea, la vida es un solo hilo, no esta cortado en tramos. Puede ser que cambio la fecha, pero no cambia quienes somos.

    ResponderEliminar