Feliz año viejo

Corriste como un desgraciado y saliste penúltimo. Padeciste mesas de examen y no recordás siquiera la primera unidad. Laburaste horas extra y seguís sin ser empleado del mes. Te compraste el perfume de Antonio Banderas y todavía no conseguiste novia. Le chupaste las medias a tu jefe y estás estancado en ese sueldo de mierda.

Ahora brindá, patético.

Levanta la copa y reíte de tu melodramática vida. Sacá ese cuaderno en blanco y ponete a planificar tu exitoso 2012 de cero. Mentite diciendo que a partir de mañana tu vida dará un giro radical, mucho más apasionante de lo que fue hasta ahora. Serás más solidario, dejarás de tomar, alcanzarás un promedio de diez y encontrarás a la persona que tanto esperabas. El horóscopo pasó a ser la sección cómica del diario, Horangel ahora consume anfetaminas y Ludovica Squirru ya no sabe qué animales elegir para el año entrante.

Rellená el vaso y brindá de nuevo, ingenua.

Pedile a los reyes que te traigan un novio que le guste a tus viejos. Soñá con que Cris Morena te regale otra emocionante tira para rellenar tus aburridas tardes. Tratá de no cambiar de carrera por séptima vez e intentá acostarte temprano aunque sea una vez por fin de semana.

Dejá la copa y empiná la botella.

Festejá por lo que te costó llegar al 31, por el año que pasó. Clavá esa primera sonrisa no forzada y cortá el pan dulce que te sobró del 24. Mirá al 2012 sin muchas expectativas, pensando que puede ser tan o más patético de lo que fue este y tomatelo con un litro de soda bien gasificada.

Reíte de vos y de nosotros, porque la tormenta pasa y la anécdota queda, porque los problemas tienen fecha de vencimiento y el tiempo vuela, porque el planteo tiene una solución y porque después de la lluvia sale el sol. (Porque ahora hago rimas con las oraciones, repletas de clichés y frases hechas para ponerle un poco de azúcar a un texto tan pesimista).

¡Feliz año viejo, patéticos!
Y recuerden que se viene uno mucho peor. Disfrutenlo como nunca.

No, gracias

- Hola
- Buenas tardes, mi nombre es Jessica te hablo de Telefónica. ¿Usted es el responsable de la línea?
- ¿Me vas a ofrecer una promoción?
- ¿Es el responsable?
- …Sí, pero estamos conformes con el servidor que tenemos.
- ¿Me podría decir su nombre?
- Gonzalo de Lasa
- Sin embargo me figura como responsable Daniel Gutiérrez.
- Gutiérrez es el propietario, yo alquilo acá… ¿Qué necesitas?
- ¿A qué hora podría hablar con el responsable de la línea?

Tomo aire para no putearla

- Mirá Jessica: si yo aquilo acá, nunca vas a encontrar al propietario porque es quien me cede el lugar por un contrato. No sé si me explico…
- Bueno, entonces hablo con usted.
- Decime, querida.
- Le quería ofrecer una promoción de Speedy que cuenta con…
- No, gracias. Estamos conformes con el servidor que tenemos.
- ¿Qué servidor tienen?
- Fibertel.
- Pero mire que este no le va a costar nada…

La mato en 3, 2, 1…

- Yo se que estamos en Navidad y que hay un ánimo general de hacer regalitos. Pero tan boludo no soy, ¿Vos me estás diciendo que me querés dar un servicio gratis?
- Es totalmente gratuito los primeros tres meses.
- Bien, te faltó esa última parte.
- No me dio tiempo a decirle.
- No, Jessica. No quiero NADA.
- Bueno gracias, que tenga muy buenas…

Tuuuu.

Esas son las amenas charlas que disfruto cada vez que un telemarketer de Telefónica decide discar mi número. Digamos que 3 o 4 veces por semana. Por más que se los repito, parecen olvidarse de dejar registro de que ya se comunicaron.

- Hola.
- Buenas noches, mi nombre es Hernán te hablo de Telefónica…
- Hola Hernán; soy el responsable de la línea: Daniel Gutiérrez. Tengo como servidor a Fibertel y no quiero cambiarlo por Speedy. ¡Y por favor dejen de llamar!
- A mí en la computadora me figura como que nadie lo llamó.
- Te anda como el culo, porque no paran de llamarme por lo mismo. Hablo más con ustedes que con mis viejos.
- Quédese tranquilo que voy a dejarlo registrado así no lo molestan más.
- ¡Gracias Hernán!

Pero Hernán miente. O tiene un Windows 95 baqueteado, que no es capaz de dejar constancia, aunque sea en una cuadrícula del Excel, que hay una víctima de los numerosos llamados extorsivos que en la empresa realizan.

- Hola.
- Buenos días, mi nombre es Florencia le hablo desde Telefónica…
- ¡¡¡Bastaaaaaaaa!!!

Silencio

- ¿Me escucha señor?
- Sí. Disculpame…
- Le hablo porque le quería…
- ...ofrecer una promoción re copada de Speedy ¿no?

Se ríe

- No, no. Lo llamo para ofrecerle un pack de llamadas a larga distancia que cuenta…

NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!

- Florencia… Muchas gracias, pero no necesitamos.
- ¿Seguro? Es un pack mucho más accesible del que está pagando, le estoy cuidando el bolsillo.
- ¿Ah sí? ¿Una telemarketer de Telefónica me quiere cuidar el bolsillo?
- La empresa, señor.
- ¿Vos me estás diciendo que Telefónica le cuida el bolsillo a sus clientes?
- ¡¡Sí, claro!!
- O sos muy ingenua o sos flor de zorra.
- No me falte el respeto señor…

Tuuuu.

Me toma de imbécil. Se me ríe en la cara. Quiero ir a prender fuego las oficinas de Telefónica… ¿Cuándo van a entender que no quiero sus servicios, que no me interesan sus propuestas? ¿Cuándo van a entender que en el caso de que quiera algún plan soy yo el que debería llamar?

Ahora hice un cambio radical. Ya nada me afecta,

Suena el teléfono

- Hola.
- Buen día te habla Silvina te estoy llamando de Telef…

Tuuuu.

Duda

¿Por qué…

…CrónicaTV se come los artículos?
…la china del supermercado está siempre de mal humor?
…no hay séptima temporada de Lost?
…me gustan tanto los viernes?
…en las publicidades de Activia es todo violeta?
…mi despertador tiene tantas alarmas?
...Tinelli hace 30 puntos de rating? ¿y CQC no llega a los 10?
…me cuesta tanto dejar de fumar?
…la Iglesia no se aggiorna?
…nuestros padres no saben usar las redes sociales? ¿y por qué si saben tenemos miedo?
…las madres no saben la letra completa de siquiera un tema?
…son tan asquerosos los trámites burocráticos?
…Mcdonald’s sacó el Triple Bacon?
…la empleada nunca quiere ordenar mi cuarto?
…el año no tiene la mitad de los días que tiene?
…Cuevana se tilda cada vez que estoy dispuesto a ver una película?
…por más que lo encuentres, Wally se vuelve a perder?
…me cuesta conjugar el verbo “conducir”?
…los domingos son tan deprimentes?

Espero sus respuestas abajo, si es que las tienen.

El murmullo

Es casi perturbador; un murmullo constante en el cuarto inmediato al que me encuentro, tirado en la cama escuchando música, deprimido por la quietud que indica un feriado desesperante pero más deprimido aún, por rendir dos finales los días siguientes.


Y ésa es precisamente la causa por la que el susurro lejano me provoca arcadas mentales,

“(…) el recurso de inaplicabilidad de la ley sólo será admisible contra la sentencia definitiva que contradiga la doctrina establecida por alguna de las salas de la cámara en los diez años anteriores a la fecha del fallo recurrido…”

Es la voz de mi hermana que no para de repetir desde las 8 de la mañana, con tono afectado de maestra de secundaria, la guía de estudio de “Procesal civil y comercial”. En un intento desesperado por arrancarle al profesor una buena nota con los dientes, consume las horas de la semana subrayando textos extensos y explicándolos a los gritos a un alumnado invisible.

- ¿Por qué estudiás tanto?
- Porque tengo materias muy largas, no sé si te diste cuenta.
- Pero sos demasiado nerd…
- Yo no soy nerd. Vos sos un pajero, que es distinto.

Calculo que tiene razón. Pero no soporto escucharla ni un segundo más. No quiero que me de cátedra acerca de mi irresponsabilidad. Sus murmullos me hacen sentir un inútil, carcomido por el último mes del año, deseando que todo se vaya despacito, despacito… al carajo.

Y sigue,

“Se declara la caducidad de instancia, cuando las partes no cumplan los siguientes plazos…”

Mientras ella le hizo el amor a la Constitución Nacional, yo todavía no me llevé el dedo a la boca para salivarlo y pasar de hoja. Frustración. Angustia. Impotencia.

Me volví monotemático desde que empecé con los finales, ya no hay tópico que me evada del mundo comunicacional. ¿Tendré que probar Fosfovita?, ¿Tendré que escaparme de la ciudad?, ¿O amordazar a mi hermana hasta lograr el silencio deseado?

Por lo pronto me daré una ducha fría y pasaré la noche en vilo, pretendiendo aprender de Google y algún que otro resumen. Me tranquiliza saber que a la madrugada los murmullos cesarán, ya que esa hora ella estará durmiendo, juntando fuerzas para arrancar una jornada de estudio intenso.

Cuando escuche sus gritos mañana por la mañana, tomaré coraje y saldré rumbo a la facultad a rendir el primero de una seguidilla de finales, con la cabeza aturdida y la conciencia intranquila. A diferencia de ella, que estudia de día

y sueña de noche...

Breve manual para utilizar Facebook


1) No tener como amigos a familiares mayores de 40 años.
A no ser que seas un fraile tibetano con una vida social poco activa, evitar compartir la red social con tías, abuelos, etc. (También es aplicable para amigos de tus viejos). Generalmente tienen mucho tiempo libre y pasan las horas consumiendo tu material. No es bueno tener que dar explicaciones en la mesa familiar acerca de tus “salidas extrañas”, tus “fotos procaces” y tus “comentarios obscenos”.

2) Chequear la cuenta una vez al día como mínimo.
Estar pendiente de lo que sucede en la red, no dejar nada librado al azar que pueda perjudicar tu reputación. No conectarte durante una semana y descubrir que fuiste etiquetado en 30 fotos besándote apasionadamente con el bagarto de turno, puede dañar tu imagen. Lo mismo sucede con los comentarios que puedan publicarte en tu muro: “Marquitos, ayer estuve con una mina que dijo que eras un pelotudo!! Jaja” o “Carlita, te olvidaste una caja de tampones extra chiquitos jajaja” (siendo posteriormente publicados en las noticias a los ojos de todos).

3) Saludar en los cumpleaños.
Puede que sea tu peor enemigo, aquel con el que no compartirías ni un recreo, ese que siempre dice boludeces y no podés escuchar, pero si cumple años,

“Muy feliz cumpleaños!!! Celebralo a lo grande!! Que lo pases genial... y nos estamos viendo! un beso y un abrazo!”

Es una especie de cumplido impostergable, de deber moral.

4) Evitar la actualización de estado o publicación de videos constante.
Nadie quiere escuchar tus frases de Calamaro o tus poemas de Neruda cada 5 minutos. Ahorrate el rejunte de frases patéticas que sólo desnudan tu personalidad conflictuada o tus amoríos caóticos. En cuanto a los videos, si no es un tema formidable que tenés necesidad de comunicar, obviá publicar aquellos que sólo vos ves como cómicos y que son o muy aburridos o muy estúpidos.
¡Ah! Y hacete una cuenta en Twitter.

5) No tener de amigos a boliches o RRPP.
Si no querés que tu bandeja de entrada se cope de mensajes del estilo “FIESTA DEL PINDONGO// BARRA LIBRE HASTA LAS 2 A.M.” o “PREVIA DESCONTROLADA! NO TE DUERMAS Y VENITE CON MINITAS”. Rechazá las solicitudes de amistad de todo lugar bailable o RRPP frustrado, que no sólo te envía inbox sino que también publica en tu muro con un tono entre canchero y afectado, comprometiéndote a asistir a alguna reunión.

6) Callarte los comentarios relacionados con la facultad/colegio.
A nadie le interesa si promocionaste Física o clavaste un diez en Penal. Hacelo por vía privada, ya que causa un profundo dolor a aquellos que vienen estudiando como mulas y no consiguen arañar un cuatro.

7) Tratá de no unirte a grupos de modo compulsivo.
Sobretodo si los grupos revelan tu coeficiente intelectual excesivamente bajo. ¿Qué problemas te aquejan que sentís esa enferma necesidad de clickear cada solicitud? Algunos ejemplos que me irritan (Copiados textualmente, se puede comprobar su veracidad en Facebook):

- "Mi mamá también se sienta 3 horas en la pc a ver los mails del power-point"
- "'Mamá me voy... chau', 'Vení mas tempraaaano' (CHUPALA)"
- “A ver prestame los anteojos; A PERO NO VES UN CARAAAJO”
- "TODOS TENEMOS UNA SILLA EN LA PIEZA PARA TIRAR LA ROPA JAJAJAJA"
- "Para todos los que no podemos parar de decir "jaja" en el chat"
- “¿Quién no se comió un Palito de la Selva con papel porque no salía? Jaja”
- “Ya paso hallowen y algunos siguen con la caretaaaa ;)"
- "Hay tantos bombones dando vuelta y vos llorando por ese caramelo media hora... NAAAAAAAAAAAAAAAAA"

¿¡Qué se les pasa por la cabeza?! ¿Les resulta divertido? Siempre me pregunto lo mismo y todavía sigo sin hallar la respuesta.

8) Basta de “Me gusta”.
Entiendo que te guste una determinada foto o un enlace (si es el de este blog, más aún), pero detesto que todo les guste a todos. Dejá de clickear, en un acto cuasi vicioso, cada comentario/sugerencia/estado de tus amigos, abusando de la opción y rejuntando en una carpeta mental, las estupideces que tanto te agradan.

9) Evitar comentarle a tus amigos lo que hiciste con ellos el fin de semana.
“Qué buena fiesta! La mejor noche chabónnn”. Si ambos estuvieron en la fiesta y ambos la pasaron bien, ¿Cuál es la obligación que tenés de gritarlo a los cuatro vientos? Claro, sos el más capito de todos ¿no? Callémonos la boca, o hablemos por teléfono.

10) Cuidado con las fotos de perfil.
Ya hemos aclarado que una ley básica es: “En la foto de perfil estás re dable, pero todos sabemos que no es cierto”. Dejá de engañar a tus amigos;
Si te haces un primer plano de tu ojo, es porque tenés una nariz de oso hormiguero.
Si tu foto sacás la lengua, es poque querés que vean que sos re cancherita.
Si tu foto es con un trago, es porque querés mostrar que sos re alcohólico y te la re bancás.
Dejá de hacer el ridículo, haceme el favor. Ponete una foto decente que no revele la basura que tenés en la cabeza.

Sobre dientes y relaciones

Mientras intentaba estudiar de un resumen demasiado esquemático en una cafetería de Florida, algo llamó mi atención. En la mesa contigua a la mía, una pareja jóven intercambiaba saliva desesperadamente, abrían sus bocas como si estuviesen bostezando luego de un día agitado. El besuqueo fue interminable, con un muestrario de sonidos guturales de toda clase.


Ella quería complacerlo pero creía no lograrlo. Él le agarraba la cabeza con una intensidad excesiva. Yo intentaba leer.

Ahí estábamos los tres: Los actores de la película porno de clase D y el voyeurista no-intencional apreciando el espectáculo.

No podía pasar del primer renglón de la primera hoja del primer resumen, cuando luego del intenso chape ensordecedor, ambos cesaron su truque de fluidos.

He aquí el comentario del caballero hacia su princesa:

- ¿Te lavaste los dientes hoy, amor?

He aquí la respuesta de la dama hacia su prometido:

- Sí, ¿por? Debe ser la hamburguesa que comí con las chicas. Me cayó medio mal.

¿¿¿Qué??? ¿¡Escuché bien?! ¿Acaso él le preguntó si se lavó los dientes?, ¿Acaso ella le respondió que debía ser la hamburguesa que comió? La película condicionada se transformó en un documental del aparato digestivo en Discovery Channel.

Me quedé estupefacto. ¿Cuándo fue que habrán perdido la magia de la pareja? ¿Ese comentario no es propio de un matrimonio que cumple las bodas de oro, cansado ya de compartir la tediosa rutina?

Luego de la aclaración de la jóven, volvieron a unir sus bocas, pero esta vez con el doble de intensidad, como si la hamburguesa hubiese sido el afrodisíaco que despertó el apetito sexual. Siguieron entrelazados durante otros tantos minutos, duplicando también los sonidos.

Miro mi frapuccino con el estómago revuelto. Me pongo a pensar, no precisamente en el apunte, que seguía virgen de mi lectura, sino en la pregunta que sobrepasó el límite del mal gusto (y la respuesta que lo dio como natural).

Me los imaginé cuando cumplieran 4 años de novios:

- ¿Te tiraste un petardo?
- ¡Qué olor a bosque!
- ¿Y éstos rollos?
- ¡Agachate y conocelo!

Me los imaginé en una relación más formada, ella con la joggineta a medio poner y él con un slip de cebra, sin tapujo alguno, desfilando en el baño de su casa mientras ella se termina de hacer el cavado.

“Hay cosas que es mejor no decirlas. Guardar las formas, ser sugerente, generar el deseo y las ganas de compartir con el otro tu mejor parte”, pensé mientras destapaba el resaltador azul, decidido a subrayar el primer renglón de la primera hoja del primer resumen.

Ella y él

Ella,

- Hola.
- ¡Hola Gon!
- ¿Cómo estás ma?
- Todo bien… ¿Vos?
- Cansado de estudiar.
- ¿Estudiaste mucho?
- Sí.
- ¿Mucho, mucho?
- Estudié, sí.

Silencio.

- Bueno, ya falta poco, es un último esfuerzo y empezás las vacaciones.
- Son una mierda los últimos esfuerzos.
- Pero pensá que en unas semanitas estas en la playa y…
- No me regales postales, no tengo más ganas de tocar un resumen. Encima hace un calor acá…
- Tampoco es tan grave.
- ¿Vos qué hacés?
- Ahora voy a ver una película y más tarde me junto a comer con amigas.
- Claro, ahora entiendo tu “No es tan grave”. Lo dice la sufrida.

Se ríe.

- Yo también fui a la facultad y también tuve que preparar materias.
- Pero vos eras una ñoña.
- ¿Qué es eso?
- Nada, ma.

***

Él,

Caminando por Diagonal Norte…

- ¡Qué linda noche!
- Ni me lo digas, papá.
- Está para ir a un bar, tomar algo…
- Justamente por eso te digo que no me lo digas.

Silencio.

- ¿Qué rendís?
- Teología y Teoría General de la Información.
- ¡Qué bueno!
- Una mierda, básicamente.
- ¿Pero te gusta la carrera?
- Sí, cómo no me va a gustar.
- Bueno, eso es lo importante. Mientras te guste lo que hacés no hay ningún problema. Las materias que se te vayan presentando son anecdóticas, algunas te gustarán más, otras menos.
- Si vos decís…
- ¡Claro! Una vez que le tomás el ritmo, va todo sobre ruedas.
- ¡Entonces ya sé lo que me pasa!
- ¿Qué?
- Nunca le tomé el ritmo.

Se ríe.

- Encima tengo un sueño…
- ¿Por qué no te acostás?
- ¿Estudiás vos por mí?

Silencio.

- Hace así: dormí unas horitas y te levantás despejado, tomás un poco de café…
- Sabés que no me gusta el café.
- ¿Mate?
- ¿A las 12 de la noche?
- Sí, y te ponés a estudiar hasta que no te de más la cabeza (Se ríe).
- ¿Unos 15 minutos?

***

Tanto él como ella lo ven tan sencillo que me causa admiración.
“Pensá que en unas semanitas estás en la playa…”
“Mientas te guste lo que hacés no hay ningún problema”
“Es un último esfuerzo”
“Tomá un poco de café…”

Tan simple como darle fuerzas a un moribundo desde un jacuzzi. Hacen de tu raíz cuadrada, un dos más dos. Convierten tu cabeza viciada por la tinta y el resaltador amarillo, en una tarjeta navideña.

Sonríen, ven el vaso medio lleno, te tiran un consejo irrealizable y te guiñan el ojo.

Gracias, vieja.
Gracias, viejo.

CallTV: La eterna gran estafa

No hay nada que me enerve más que los llamados “CallTV”, esos espacios televisivos que te toman por estúpido y te hacen perder plata. Con un interesante poder para atraer desvelados, te degluten el cerebro con palabras vacías y opciones de juego poco convincentes.

Serías un gran mentiroso si me negaras que alguna vez estuviste más de 20 minutos observándolo o te sedujo la posibilidad de llamar o, en el peor de los casos, fuiste víctima de él. Hay algo vicioso en toda esta basura comercial que nos llama la atención cuando tenemos insomnio y no hay película que nos venga bien.

¿Cuáles son los elementos que debe tener todo programa celularoide? A saber,

- Chica tonta con buenas gomas. Preferentemente rubia, tarada, bronceada y que aparente ser divertida. Deberá rellenar el espacio del programa con cualquier palabra tal como “llama”, “dale”, “me aburro”, “gracioso”, “platita”, “qué divertido”, “sms”, “copate”, etc. Tiene que ser lo más tonta posible (excluyente).

Ejemplo 1 (Made in Argentina):



Ejemplo 2 (Encima de tonta, analfabeta. No sabe escribir “pingüino”):



Ejemplo 3. Aclaración. No debe estar ebria porque sino suceden algunos percances…



- Decorado psicodélico computarizado. Pueden ser desde globos multicolores hasta triángulos flúo girando hasta perturbar al televidente. Cualquier objeto abstracto que haga de fondo de la simpática conductora. También puede reemplazarse por un living con colores estridentes.

- Consignas estúpidas con desafíos que puedan ser resueltos por niño de 5 años. Hacerle creer al telespectador que es el único poseedor del don sobrenatural de resolver ese interrogante. Ejemplos más frecuentes,

Completá la palabra:
* El mejor jugador del mundo: Mara_ona
* Capitales latinoamericanas: “Carac_s”, “Sant_ago” (y alguna más jodida como “B_enos A_r_s”)
* ¿Cuántos libros tiene Harry Potter?
* El hijo de tu hermano ¿Qué es tuyo?

Y otras preguntas fácilmente googleables. Claro que por más que sepas la respuesta y llames compulsivamente, la línea no saldrá al aire... Sólo vos y otros tantos miles de boludos discarán el número al unísono creyendo ser los próximos participantes.

- Cuenta regresiva para cada situación con reloj chillón que te ponga nervioso (en caso que decidas invertir tu crédito en el programa).
Para hablar con un televidente, cuenta regresiva.
Para los últimos llamados, cuenta regresiva.
Para la conexión directa, cuenta regresiva.
Para hacer tiempo con cara de poker, cuenta regresiva.
Nota: Una vez que el cronómetro llega a cero, lo que se prometió al inicio no se debe cumplir bajo ningún punto de vista.

- Llamados provenientes de productores del programa. Simulan no saber la respuesta (que es más que obvia) o dudan demasiado o cortan para estirar más el programa y seguir robando con los relojes.

- Ofrecer una suma de dinero considerable, aunque sólo se ponga en juego menos de la mitad.
“Te podés ganar: $30.000” pero por responder bien, te damos “$200”. Así cubrís la cuenta de Movistar que te llaga a fin de mes y te comprás, con lo que te sobra, un sabroso alfajor triple. Y en caso que te ganes el dinero, no te lo darán. Véase en los siguientes casos,

Ejemplo 1:



“¿Tenían que estar en orden?” ¡¡Pedazo de forra!! ¿También hay que adivinar la tipografía o el empapelado interno del sobre? Por lo menos disimulá tu cara de espanto…

Ejemplo 2:



¡Te dijo ‘3,54’, estafador de mierda! Escuchás lo que querés… Claro, entregás los 10.000 euros y se endeudan hasta con el del catering. Entonces no los ofrezcas…

En definitiva, es preferible que veas un documental del proceso de migración de las golondrinas, una película porno en i-sat o los beneficios de la Grill George Foreman en un canal de cable. Pero no te dejes influenciar por esta clase de programas, sumamente peligrosos, que destruyen tu cabeza…

…y tu bolsillo.

Tristes verdades de la Navidad

1) El 50% de la gente, no sabe por qué carajo levanta la copa y brinda. ¿Qué estoy festejando?

2) Siempre hay algún relativo insoportable que piensa sacar todas las fotos grupales que no sacó durante el año.

3) El árbol navideño en la televisión o da rating, o es cábala. Pero no puede ausentarse bajo ningún punto de vista. Tengas un informativo, un magazine, un programa de cocina o uno de almuerzos en los que interrumpas constantemente sin tener en cuenta la palabra del invitado de turno, debés poner al adorno correspondiente, sin excepción.

4) Siempre hay algún amigo unineuronal que manda un mensaje general a las 12 en punto diciendo: “Feliz navidad chicos! Gracias por todo”. No gastes más crédito, no sensibilizás a nadie.

5) “Ponete zapatos”, “Peinate un poco”, “Cambiá esa cara” son frases más que repetidas por las madres durante esa noche. “Agradecé que me puse zapatos”, “Estoy peinado, no jodas”, “¿Alguien cumple años?” son las respuestas más coherentes.

6) El pesebre tiene algo roto y nadie hace nada al respecto, ya sea la oreja de un burro, el bastón de José, un rey mago o la cabeza del recién nacido.

7) Papá Noel no existe.

8) El 80% de los sobrinitos de 8 años para abajo, visten chomba de algún color aburrido o pulóver a rombos.

9) Para las fiestas, Coca-cola lanza alguna publicidad estúpida y poco realista, repleta de clichés. El gordo navideño en el trineo, una familia tipo brindando a la luz de los fuegos artificiales, una hoguera ardiendo, un poco de nieve, renos, algodón, golosinas y otras porquerías.

10) Todavía no entiendo por qué, pero alguien se emociona (preferentemente abuela sensible).

11) Un tío se emborracha (preferentemente soltero) intentando animar la reunión.

12) Si tu árbol de navidad es verde con bolas rojas o doradas, tenés una madre concheta. Si tu árbol es azul con bolas de muchos colores y tarjetas navideñas debajo de él, sos un grasa contento. Si tu árbol tiene muchas luces y las prendés las 24 horas, sos un exhibicionista. Si no tenés árbol sos hereje, aguafiestas o simplemente pajero.

13) Las disputas familiares se hacen presentes en la mesa navideña. Alguna tía salomónica tose disimuladamente para calmar los ánimos y trae el café. Todos se hacen los boludos.

14) Los adultos compran pan dulce sin tener en cuenta que a los chicos no les gustan las frutas secas.

15) Nunca te traerán dos años consecutivos el regalo que esperás.

16) América Noticias saca informes totalmente irrelevantes, del estilo “Un día en el mercado central para comparar precios de Sidras” o “Santa Claus y los Reyes visitarán un asilo para ancianos”.

17) Se suceden una docena de accidentes de tránsito durante la nochebuena.

18) Se hace Vitel Toné indefectiblemente (si no se hace es porque murió la abuela).

19) Cuando Papá Noel no tiene creatividad, regala perfumes. Es lo más seguro.

20) El cuestionario sobre tu vida se hace presente en la mesa familiar: “¿Cómo vas con la carrera?”, “¿Te gusta?”, “¿Estás cómodo?”, “¿De qué pesás trabajar?”, “¿Planes para el futuro?”, “¿Extrañás a tus viejos?”, “¿Hijos?”, “¿Alcohol?”… Las respuestas son monosilábicas o con un par más, pero nada muy elaborado: “Bien”, “Sí”, “Sí”, “No sé todavía”, “No tengo”, “No”, “No”, “Paso” (Respectivamente).

21) Los viejos hablan de política. Las nueras de sexo. Los adolescentes de fiestas. Los niños escuchan todas las conversaciones espantados.

22)
- ¿Sale Karaoke?
- Eh… no. (Estas borracha)

23) Algunos hacen la cuenta regresiva para llegar a las 12. Eso es año nuevo, tratá de quedarte sentadito y no hagas boludeces que no te sigo el ritmo ¿Dale?

24) Si sos padre te querés matar cuando tu hijo de 6 años dice: “¡Mirá el regalo de mierda que me trajo Papá Noel!” teniendo a tu hermano al lado, que con tanta dedicación te preguntó que le podía gustar a tu hijo.

25) Si no se rompe una copa-vaso-plato-botella-fuente, se viene el fin del mundo.

26) Los jóvenes hacen confesiones estúpidas (por las que luego se arrepienten) pensando que es un momento adecuado para unirse a los mayores. “A veces hago fiestas en casa ja-ja”, “Fumo porro ja-ja”, “No aprobé ningún final ja-ja”. ¡Callate la boca estúpido!

27) En caso de que haya presupuesto para disfrazase de Papá Noel, la visita sería más amena sin los comentarios de las mujeres de 30 para arriba con voz de maestra jardinera, intentando animarle el momento a los más pequeños.

28) Siempre el champagne lo descorcha el primito cheronca que se las cree todas.

29) Hay exceso de prolijidad. Demasiado olor a perfume, shampoo y jabón. Podés ser el mugriento más dejado, pero para navidad te hacés la tira de cola y te cortás las uñas.

30) No te importa absolutamente nada. Salís, dormís hasta las 6 de la tarde y empezás a disfrutar las vacaciones.

¡Ahí está!… brindá por eso entonces.