Dime cómo te levantas y te diré qué problemas tienes


El despertador suena repentinamente con un enlatado de Sergio Denis o un triste preludio monofónico (Tipo “La cucaracha” o “Jingle Bells”, eso es por no cambiar el Nokia 1100), un nuevo día comienza. Y hay que comenzar a hacer todas esas cosas horribles que haces cuando se emprende una jornada. Pero no todos son iguales a la hora de levantarse, veamos una humilde clasificación de quien les habla (Sí, no paro de enumerar, viñetear y catalogar… lo considero un poco menos pesado).

El demorador: Pone 18 alarmas que se suceden durante sólo 2 horas. Escuchar cada una le produce un peculiar morbo que alimenta apagándolas y enterrando enérgicamente la cabeza en la almohada. Suele despertarse en la alarma nro. 17 o en el peor de los casos, quedarse dormido… Sí, con 18 avisos.

El hijo: Tiene la facilidad de ser despertado por sus padres una y otra vez, a quienes agravia con un humor repulsivo. Generalmente son los que solían hacer la tarea con mamá y papá, y todavía les cuesta limpiarse el culo ¡Supérenlo! Algún día van a tener que despertarse, con o sin ellos.

La obsesiva (Indefectiblemente son mujeres): Se despiertan de un salto. Se bañan. Se peinan. Se liman las uñas. Se pasan el hilo dental. Se visten con la ropa preseleccionada el día anterior. Toman un desayuno americano. Leen 8 diarios. Consultan el clima y el horóscopo. Se comen una pastilla de menta o un chicle (es ley que tengan). Llegan a destino 15 minutos antes. Son inimitables, por más que lo intentes.

El mentiroso: Decide, en el momento, continuar durmiendo. Toma una determinación rápida que lo salva de la rutina. Generalmente es despertado por un tercero que lo cuestiona, a lo que responde con frases poco creíbles: “No, hoy no es necesario ir”, “Hay una materia opcional”, “Hoy van a dar una charla a la que se puede faltar”, etc.

El arrepentido: En su cabeza se repiten frases de modo intermitente: “No debería haberme quedado viendo al pelotudo de Ricardo Fort hasta las 12 de la noche”, “Tendría que haberme acostado a las 10”, “Por qué no me bañé ayer”, “Necesito una silla de ruedas que me lleve hasta el baño”.

El lirón: Se despierta a las 11 de la mañana y piensa: “¡No!... ¡Cómo me voy a haber quedado dormido!, ¡Qué pelotudo!”. Luego de hacer ese mea culpa barato, sigue reposado sereno y plácido sobre el colchón hasta la 1 de la tarde. Si la hacemos, la hacemos completa.

El zombi: Producto de la física; actúa por inercia. Su cuerpo responde sólo a estímulos externos contraídos por el hábito rutinario. Mira ‘Arriba Argentinos’ durante 1 hora sin entender media palabra de lo que Bonelli dice. Se olvida la mitad de las cosas y llega media hora tarde de lo previsto.

El que se levanta de buen humor: Un error biológico.

El que se levanta a las 4 de la mañana para estudiar: Un ultimomentista.

El que se toma un té de tilo: Un inconciente.

El que se despierta con música Reggae: Un fumón.

El que no se baña a la mañana: Un cara de fumón.

El que se despierta a las 4 de la tarde: Un auténtico fumón.

El que pasa de largo: Se va en la segunda hora, es ley.

El que se acuesta a hora y se levanta a tiempo: Una especie en extinción.

8 comentarios:

  1. oh, qué preocupación, puedo encajar en 5 o 6 categorías....¿debería preocuparme doctor?

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  2. jajaj, es inevitable que no te pase alguna de las opc. muy bueno

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  3. Hmm... la primera clasificación es la mas acertada para mi... nunca me salio eso de levantarme cuando suena la primera alarma, muy bueno!

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  4. Bravo! Excelentes descripciones, reí un poco.
    Me agradó este Blog.
    Saludos.



    Yo:
    http://allpeople-here.blogspot.com/

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  5. Bravo! Excelentes descripciones, reí un poco.
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    Yo:
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  6. Mmm, veamos.
    A veces pongo dos alarmas, a veces me despierta mi mamá con el desayuno (una tierna), tengo elementos de "la obsesiva" (me gusta estar impecable, no puedo evitarlo, preselecciono la ropa el día anterior y también SIEMPRE tengo chicles; pero llego sobre la hora o tarde), a veces soy el mentiroso, a veces el arrepentido, a veces el lirón, y todos los demás. Adhiero a la pregunta del primer comentario ... ¿Debería preocuparme, Doctor?
    Siempre un placer, Gonzalito.

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  7. oye, pero lo de q la obsesiva son mujeres,...no sé yo eh? un poco tópico está eso ya no??
    en serio, no es por meter el deo en la llaga, pero suena un poquitín sexista...
    a parte de eso, me he partido el culo riéndome, claro ^^

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