Ese alguien

Hay ocasiones en las que te sentís desierto y un tanto estúpido. Simulas hacerle el amor a una autoestima en quiebra, y en ese falso momento, mientras le das fingidos besos, te das cuenta de que esa estima hacia tu propia persona no era tan elevada, sólida y noble como afirmabas hasta entonces. Y como estúpido que te sentís, noqueás a tu carácter en un supuesto ring mental y vaciás el cargador contra las ganas de salir adelante. Hay ocasiones en las que te fastidian hasta los rayos de sol, y aunque el cielo esté nublado, te enferman de igual manera… Y entonces no hay payaso capaz de contarte ‘ese’ puto chiste que libere una sonrisa siquiera fingida de tu boca desgastada. No hay cuchillo que apuñale el malestar y lo deje ensangrentado, flotando en el mar de la inconsciencia. No hay cigarrillo bipolar que pueda vaciar tu ansiedad y llenar tus pulmones de alquitrán al mismo tiempo. Hay ocasiones en las que no necesitas nada y lo necesitas todo. Esas extrañas ocasiones que como tétricas dicotomías te encuentran despidiéndote, te acarician con odio, te ovacionan en silencio y se ríen de un llanto incesante…

Y cuando todo parece perdido y la lucha finge ser vana, aparece esa persona que te demuestra que después de todo, los rayos de sol no son tan incómodos como parecían. Y te enseña a hacerle el amor a la autoestima y al carácter de mierda con sólo mirarte a los ojos. Hace de payaso, cuchillo y cigarrillo a la vez, mientras le saca los balazos a las ganas de salir adelante. Te deja con una sonrisa pintada en los labios y con el malestar tiñendo de rojo ese mar del que nunca volverá a salir. Esa persona no tiene un nombre en particular, a veces se llama “amigo”, o “pareja”, o “hermano”, “padre”, “abuela”, “compañero”… Son personas que del derrumbe construyen el más dulce de los hogares. Y te invitan a pasar. Y te ofrecen una taza de esperanza o una botella de optimismo. Y te embriagan de alegría mientras te hacen olvidar de todo. Hay gente mágica que con sólo ojearte, ya te está cambiando. Hay gente tan maravillosa, que cuando cierra la puerta, te deja el alma dócil y la sonrisa entera.

3 comentarios:

  1. puedo citarte en el proximo dia del amigo?
    muy bueno

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  2. ME PUSISTE PELOTUDA CON EL POST
    MAR!

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  3. hay que darle un premio a este blog, buenisimo.
    besos.

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