Los "timidones"

¿Quién no sufrió alguna vez el sofoco que implica la exposición pública?, ¿Quién no padeció un primer día de clases en una nueva institución?, ¿Quién fue capaz de embestir pasionalmente y sin dudar a esa persona que tanto deseaba conquistar?...

Si bien la timidez aparenta estar ausente en la comunicada sociedad contemporánea, no se puede negar su existencia. Todos sufrimos en alguna oportunidad la inseguridad o vergüenza en nosotros mismos que provocan situaciones nuevas o ajenas a lo cotidiano. Por eso hablo de "timidón", proyecto del "tímido" que nunca llega a concretarse y que todos guardamos dentro.

“Se la considera una pauta comportamental limitadora del desarrollo social” dice Wikipedia (Nunca una definición de la RAE o un buen libro de psicología, ¿no?). “Limitar”: eso nos produce la situación momentánea de fobia social, nos restringe, nos anula, nos impide…

En los momentos de timidez está la voz interior que nos susurra en lo profundo comentarios que no aportan absolutamente nada al desarrollo del conflicto. Pero evidentemente no todos tememos en las mismas circunstancias ni sufrimos en el mismo entorno. Veamos una clasificación básica de los tímidos temporales y lo que sus voces interiores les revelan:

Timidón en un examen oral: ¡Cómo te odio!, ¡Dejame de hundir!... ¿Me aprobará?, No entiendo… ¿Qué me quiere decir? No se puede dar cuenta que estudié ayer a las 12 de la noche… ¿O sí?... Estoy transpirando. Lo está notando. Siente mi nerviosismo. Me va a jugar en contra. Me bocha, me bocha, me bocha... ¡Carajo, me bochó!

Timidón en el amor: ¿Le hablo?, ¿Me acerco?, ¿Qué le digo?... “Me muero de ganas de estar con vos” No, soy un básico. Definitivamente no. Estoy quedando como un pelotudo. ¡Uh me está mirando!... y yo con esta chomba infantil. Debe pensar “Qué tipo ridículo. Encima de pelotudo, ridículo”

Timidona en el amor: Me está tirando la boca… Si dejo que me bese tan rápido va a pensar que soy una puta, si le corro la cara va a tildarme de virgen, si dejo que me bese y lo cacheteo me va a gritar histérica, si le pongo la excusa de que tiene novia se va a ofender… ¿¿Qué hago?? Sí, cualquiera de las primeras tres opciones, pero la de la novia no es pretexto… ¿Seré una puta?

Timidón para preguntar una calle: ¿Estoy perdido? ¿Pregunto? No me animo… Hay gente extraña, no me van a querer responder. ¡Uh ya se, es para el lado contrario! ¡Pero qué van a pensar si vuelvo para atrás! ¡Van a decir que soy un desorientado de mierda! Bueno, doy la vuelta a la manzana… ¿O cruzo de vereda?

Timidón en un acto público: ¿Quién me mandó a leer delante de tanta gente?, ¿Con qué necesidad?... Estoy diciendo todo mal, me están sobrando. Me tiemblan las piernas. Se nota que no sé lo que tengo que decir. Se nota que me trago las eses. Se nota que no modulo… ¡Qué termine porque me desmayo acá!

Timidón en su primer día de clases: No conozco a nadie… me van a rechazar, me van a rechazar, me van a rechazar. Me están mirando con cara de culo. Yo sabía que me tenía que sacar este corte taza… Voy a ser el pato feo todo el año. ¿Qué hago? ¿Me acerco? No puedo. A la cuenta de tres… 1, 2, 3… ¡La puta madre, sigo acá!

Tímido clásico: Tengo miedo de que no me soporten. No puedo caminar. Miro para abajo. ¿Adónde voy? ¿Me siento? ¿Hablo?... Me callo… ¿Subo? o ¿Bajo? Me quedo acá mejor… No, no puedo. ¿Se ríen? ¿Lloro? No, les hablo. Mejor no… ¿Qué hago? Nada. Estoy quedando mal. ¿Bajo?, ¿Me levanto? Ah pero no estoy sentado… Bueno, no se. Me voy corriendo. Caminando mejor… ¡No, corriendo! ¡No aguanto más!

Dejemos de sufrir por situaciones que no valen la pena. Callemos a esa puta voz interior que habla de más y nos hace dudar de cada paso. Aprendamos a tirarnos a la pileta aunque no haya agua, que por más que el salto sea sufrido y vertiginoso, la cabeza nunca se rompe… (y siempre termina aprendiendo del potencial o certero golpe).

1 comentario:

  1. Damián (si, Ponte, boludo)29 mar. 2010 13:14:00

    "¡Pero qué van a pensar si vuelvo para atrás! ¡Van a decir que soy un desorientado de mierda! Bueno, doy la vuelta a la manzana… ¿O cruzo de vereda?"

    Jajaja, no llegué a dar vuelta a la manzana pero lo de cruzar lo debo haber hecho un par de veces.

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