Visión Imposible

Desistí. Es intolerable. Debo reconocer que me estoy volviendo un tanto exquisito e iracundo pero por más que lo intente no encuentro forma de superarlo. El séptimo arte es sobradamente bello como para dejar de apreciarlo pero no llega a valer mi paciencia. La odisea de ir al cine me ha vencido y últimamente he optado por la tranquilidad del hogar para consumir buenas películas.


El infierno comienza desde el momento en que se sacan las entradas. Tal vez sólo me suceda a mi, pero generalmente suelo ser la oveja negra que opta por las películas menos taquilleras.

Amigo mala onda que no cede: ¿Esa película de mierda querés ir a ver, Gon?
Gonzalo: Sí, esa.

Amigo mala onda que no cede: Pero vayamos a ver alguna más conocida…
Gonzalo: Es que no está bueno que haya muñecos azules en un mundo que no existe, prefiero ir a ver algo un poco más… realista.

Amigo mala onda que no cede: Bueno dale… Entonces vayamos a ver la del mago de anteojos que va a Hogwarts en una escoba voladora y trata de vencer a Voldemort…
Gonzalo: Ehh… me parece que no estás cazando el punto. Pero bueno, vamos a esa si todos están de acuerdo.

Cuando cedo, firmo mi sentencia. Después vienen las complicaciones de horarios que van in crescendo de acuerdo a la cantidad de amigos que decidan ir:

Amigo1: ¡Yo puedo a las 3!
Amigo2: ¡Yo no!, vayamos bien tarde
Amigo3: Bien tarde no puedo…
Amigo2: Bueno, ¿tipo 6?
Amigo4: A las 6 rindo.
Amigo5: Yo a las 7 tengo fútbol.
Amigo3: ¡A las 8 tengo piano de cola!
Amigo2: ¡Después de las 9, que yo tengo curso de papel maché!

Cuando se arregla el horario, todo marcha sobre ruedas (Hasta que ponemos punto de encuentro, la mitad llega tarde, la otra mitad quiere comprar pochochos y terminás entrando a la sala con las luces apagadas y la enferma de la acomodadora con una linterna más chica que un portaminas, comiéndote los escalones y bancandote las risas de los precavidos que llegaron media hora más temprano).

Acomodadora (baja, morocha y con cara de culo, es regla):

- A ver chicos… 34, 35, 36… a ver…
(Apurate que empieza la película, corchito)
- Creo que son estos 5 asientos…
(¡Somos 6, genia!)
- Ah… no. Pero son 6 ustedes…
(Sí querida, pasa que desde ahí abajo ves la mitad)
- Uh... hay un problemita…
(Flaquita apurate que nos están mirando mal)
- ¡Ah no! Ya está.
(Por fin)
- ¡No, no! Perdón, me equivoqué.
(La golpeo en 3, 2, 1…) Negrita
- Uno se va a tener que sentar atrás porque estos ya están ocupados.
(¿Me estará jodiendo?)
- Háganme el favor, así no hago mover a toda la sala.
(Empezá a moverte vos pedazo de pelotuda y hacé las cosas bien)

- Gonzalo: Voy yo, no te preocupes. Voy yo.

Cuando llegas a tu fila te das cuenta que tu asiento está justo en el medio y que tenés que disfrazarte de contorsionista para pasar a los 10 sujetos que placidamente miran la pantalla. “Permiso, permiso” poniendo mi mejor cara de naipe y floreando el culo paso entre la multitud.

Estoy sentado. Ya nada puede sucederme. Comienza la película y el famoso mago (el del rayito en la frente) saca la varita de mierda y hace un par de pasos estúpidos. Película sin gracia. Ya lo predecía.

A la media hora se siente el ruido enfermizo y torturante. Una señora aledaña disfruta de su balde de 4 kilos y medio de pochochos. Cuantos más le entran en la mano más satisfecha se siente. Abre su boca como la última orca marina en arribar al golfo San Jorge e intenta embutir la mayor cantidad que su respiración le permite. Se ahoga. Tose y vuelve a comer.

Un poco después comienza la guerra con el señor que limita a mi izquierda. Como si uno solo no fuese suficiente, quiere colocar ambos codos en los respectivos apoyabrazos.

Empujo un poco.
No es suficiente.
Hago más fuerza.
Siento llegar.
Lo desplazo.
Me mira.
Lo miro.
Se calla.
Tuve suerte.

Ya me perdí la mitad de la película entre tanta distracción. Pero hacerme perder sólo la mitad, sería un gesto demasiado noble por parte de los espectadores. Luego viene el bebe que llora, la de la risa esquizofrénica, el borrego que ya la vio y nos tira adelantos en voz bien alta, al que le suena el celular, el que te pone los pies en la cabeza y la problemática acomodadora que cae con 5 malcriadas que no paran de hablar.

Lo más triste de todo es que la película está tan bien resumida que sólo dura 3 horas y media (Tiempo suficiente como para alienarte por completo).

Defiendo la casa, sin duda alguna. Defiendo el sillón y las películas pirateadas. Defiendo los pochochos quemados y el caramelo sin derretir. Defiendo disfrutar la comodidad de lo íntimo en compañía de partidarios del buen cine, ese del que muchos no han oído hablar…

Sexta y última breve cita con el psicólogo

Ps: ¿Qué problemas te aquejan hoy?
Gonzalo: Los de siempre. Pero al margen, quiero dejar la terapia.

Ps: ¿Cómo? ¿Y eso por qué?

Gonzalo: Porque estoy hablando conmigo mismo, es decir, vos soy yo, y eso no entra en mi ranking de “actividades sanas”. Me di cuenta que ya no te necesito.

Ps: Es fundamental la terapia.
Gonzalo: Con un profesional sí.

Ps: ¿Y yo que soy?
Gonzalo: Mi conciencia.

Ps: ¿Y no está bueno de vez en cuando escuchar lo que la conciencia quiere?
Gonzalo: No muy seguido.

Ps: La conciencia es fundamental. Es el saber que vos tenés de vos, de lo ético, de tu accionar, de tu entorno…
Gonzalo: Puedo vivir un tiempo sin ella.

Ps: ¿Vos decís inconsciente?
Gonzalo: …Sí.

Ps: ¿Me estás queriendo decir que podés vivir como si estuvieras cloroformizado o en coma?
Gonzalo: No. Simplemente que puedo vivir sin vos.

Ps: Es lo mismo.
Gonzalo: No. Porque puedo vivir mucho más tranquilo si no tengo a una conciencia que hace de psicólogo y me trabaja la cabeza en cada oportunidad que decido escribir.

Ps: ¿O sea que ahora te estoy manipulado para que escribas esto?
Gonzalo: Sí, yo no quería escribir esto. Me estás volviendo loco. Callate un segundo.

Ps: ¿Me callo porque estás hablando? “¡Sh! Estoy hablando”… ¿No tenías un título más original, pedazo de enfermo?
Gonzalo: ¡Callate! No te quiero escuchar más.

Ps: “¡Inconciente!” te van a gritar…
Gonzalo: Prefiero eso, no me estás ayudando en nada.

Ps: La verdad que vos tampoco ayudas en mucho.
Gonzalo: Pero vos sos el “supuesto” psicólogo, yo soy el “supuesto” paciente.

Ps: Impaciente querrás decir. No te bancas lo que tu conciencia dice y siempre querés adelantarte a todo.
Gonzalo: ¡Me cansaste, enferma!

Ps: Si tu conciencia está enferma, vos estás en problemas… somos inseparables.
Gonzalo: ¿Inseparables? Me voy a romper la cabeza contra la pared y vas a ver si somos inseparables.

Ps: Dale, rompete la cabeza. Nos vamos juntos.
Gonzalo: Bueno, ¿vamos?

Ps: Vamos.

FIN DE LA SESIÓN


(Interminables luchas por lo que que hacés y lo que tu cabeza dice que hagas)

Gracias Sr. Google


Buscador, profesor, empresa, institución… Una seductora vía que transforma nuestras simples demandas en millones de útiles resultados con una imperceptible espera de medio segundo (léase 0,23 segundos o 0,48888… segundos, según su humor).

Lo que más me sorprende de Google no es su efectividad sino las extrañas búsquedas que realizan sus usuarios. La gente dejó de buscar páginas para comenzar a buscar respuestas, y al parecer, Google las tiene.

Veamos algunas de las averiguaciones realizadas por los argentinos:

1) Las novias dubitativas


Para que luego digan que los hombres no tenemos creatividad. No me parece mal que consulten qué le pueden regalar a sus respectivos novios para el año… pero para Navidad, el cumpleaños, San Valentín… ¿No es demasiado?

2) Las preguntas estúpidas


¿Cuánto cobra Jessica Cirio?... ¿En serio crees que le podés pagar y tenerla por una noche? Hay que reconocer que es una búsqueda más inteligente que la que está debajo: ¿¿CUÁNTO MIDE MILEY CYRUS??... ¿Es acaso relevante?, ¿Puede modificar el curso de tu día?, ¿Es información vital? Si mide 3 centímetros más o 2 menos… ¿En qué carajo te cambia?

3) La jerarquía de los cuestionamientos


Todavía no puedo creer cómo la gente prioriza saber la fecha del final de un simple culebrón a conocer la fecha del inicio de clases o DEL MISMÍSIMO FIN DEL MUNDO (Más no sea por curiosidad)

4) Las imposibles


Miles de mujeres preguntan lo mismo. En mi humilde opinión, les recomendaría un cirujano plástico, pero al margen de eso, no creo que encuentren alguna respuesta más certera en Google.

5) ¿Quién es…?


Papa Noel es tu viejo, tu tío, tu primo… lamento desilusionarte. En el caso del mago enmascarado la respuesta se complica. ¿Quién es el que está debajo de la máscara?, ¿Acaso importa? Podríamos establecer un paralelismo con la estatura de Miley Cyrus pero estoy seguro que miles de fanáticas adolescentes encontrarían motivos más que prácticos.
Al margen de estas dos cómicas búsquedas de personas, me intranquiliza que se interesen más en saber quién es Ricardo Fort (primero en esta lista de búsquedas) que el autor del Martín Fierro o el mismísimo Dios… (Ambos últimos en la lista)

6) Diversas definiciones de Google


Bastante extrañas, ¿no? Por lo menos los que antes buscaron quién era Dios ahora tienen una “acertadísima” respuesta por parte de los usuarios de esta gran fuente de sabiduría.

100 Leyes "de Lasa"

Siempre admiré las certísimas leyes de Murphy y siempre pensé las mías. Mientras que él se basa en cuestiones científicas para darse cuenta de que, por ejemplo, la tostada cáe por el lado de la mermelada (y valla a saber en qué para cuestiones más profundas), yo me apoyo en la observación metódica y rigurosa. Si no estas de acuerdo con alguna de mis reglas, lo lamento por vos, tu caso será la excepción.

Para los que no las conocen acá van las 100 primeras. Para los que ya leyeron las anteriores, limítense a leer a partir de la 76.


1) Más del 50% de los bolígrafos que tiene tu lapicero, no sirven.

2) Nunca te sentarás a estudiar sin levantarte de modo espontáneo dentro de los primeros 3 minutos (recordando algo que te falta o debes hacer).

3) Todos conservamos, como mínimo, un rejoj que no funciona.

4) Las galletitas más buscadas son inversamente proporcionales a las mujeres más solicitadas (en el primer caso se prefieren las rellenas).

5) Te pongas lo que te pongas, al salir en invierno, te cagarás de frío.

6) Nunca te va a ir como lo esperás, siempre puede ir peor.

7) "Nunca valorás lo que tenés hasta que lo perdés" (esta no es mía, pero es TAN cierta).

8) La tercera nunca es la vencida, eso es una tremenda boludez: o a la segunda te avivás o necesitás una cuarta de lo pelotudo que sos.

9) Cuando finalmente te decidas llamar a alguien, no va a estar.

10) Jamás terminarás de ordenar un ambiente por completo, en el trayecto final, por cansancio, finalizarás escondiéndo algo para que quede estéticamente visible (ídem con la limpieza).

11) Siempre que se muestre una foto grupal, cada individuo mirará cómo salió él, ignorando rotundamente a los demás.

12) Las dietas que empiezan los lunes no son efectivas.

13) Las bajas expectativas en el resultado de un exámen terminan ocacionando conformismo sorpresivo.

14) Los que alardean hacer algo bien, lo hacen para el culo (sobretodo en la primera demostración).

15) Cada elogio de una mujer hacia otra mujer encierra un deseo inconsciente de envidia.

16) Los alfajores light no sirven en una dieta, sí las verduras claro.

17) No es efectivo elegir fechas claves para dejar de fumar, cuando menos te lo esperes, sucederá el divorcio.

18) Todos bajaron el volumen de su reproductor de música o probaron el sonido (quitandose los auriculares) en espacios públicos por miedo a que los demás escuchen ese tema ridículo que todos tenemos... pero que nos encanta.

19) Los que responden encuestas telefónicas no tienen nada más atractivo que hacer.

20) Cuando lleves por precaución un paraguas, apenas lloviznará. Cuando llueva intensamente, estarás demasiado lejos de tu casa para conseguirlo.

21) Si estudiás, aprobás. Si no estudiás mucho, podés aprobar. Si no estudias nada... también podés aprobar.

22) En la foto de perfil de facebook estás más dable que nadie, pero sabemos que es mentira.

23) Los magos, las brujas, los políticos y las putas engañan.

24) Cuando chocas miradas con un desconocido en un ámbito público, instantáneamente ambos desviarán la vista... pero en un lapso menor al minuto, se volverán a mirar (disimuladamente claro).

25) El viaje en el ascensor con un extraño y a más de 5 pisos de distancia, entra en el top5 de las situaciones más incómodas.

26) Cuanto más le preguntás a tu pareja si realmente te ama, más convencido estás de que no lo hace.

27) Siempre se puede hacer las cosas mejor de lo que ya las hiciste (aunque nunca sepas que tendrías que haber corregido).

28) Más del 80% de lo que decís por MSN no tiene la más mínima relevancia.

29) La mayoría de los almanaques son obsoletos pero estéticos. Recién en julio te das cuenta que la página sigue en febrero.

30) Los bolsillos del jean de los chicos explotan en una salida: llaves, celular, documento, plata… ni hablar de los que fuman.

31) La cartera de las chicas también explota en una salida, sólo que la mayoría de lo que llevan, es completamente al pedo.

32) El que se copia bien en un examen, puede superar en nota al más ñoño de la clase (pero su ignorancia permanecerá intacta).

33) Chiche Gelblung tiene un complejo travesti.

34) Cuando barajes la posibilidad de que te hayan robado algo, te lo habrán robado.

35) Una vez que los artistas mueren, mucha gente se convierte en repentina seguidora del fiambre de turno, alegando serlo desde sus comienzos.

36) Siempre que el celular se te quede sin batería, estarás lejos de un cargador.

37) Todos se imaginaron, por lo menos una vez, a un/a profesor/a en la intimidad.

38) Tinky Winky era gay (su cartera roja y otros detalles son pruebas suficientes).

39) Si con las revistas femeninas se midiese la capacidad mental de una mujer, el resultado sería escalofriante.

40) Los fumadores, drogadictos, alcohólicos y consumidores de otros males se firman su propio certificado de defunción (de a pedacitos, claro)

41) Cuando tengas mucho tiempo para estudiar, lo perderás (todo) haciendo otra cosa.

42) Los taxistas hablan más que los políticos. Y dicen menos incoherencias.

43) El alcohol no ahoga las penas, sólo las sumerge momentáneamente.

44) Un doble cuarto de libra con queso y papas grandes se come más rápido que una manzana pequeña.

45) Los productos de Sprayette terminan costando el triple de su precio estándar.

46) Los locos dicen boludeces y al mismo tiempo, la verdad. Los vendedores no dicen la verdad, pero te enchufan boludeces innecesarias. Los irresponsables boludean sin encontrar la verdadera verdad. El INDEC falta a la verdad y nos toma por boludos.

47) Los ateos son menos cobardes frente a la muerte que los religiosos.

48) Los que más resaltan, menos entienden.

49) Cuando tengas sólo 10 minutos para hacer algo, lo terminarás antes que si tuvieses una amplia media hora.

50) Los que te roban sin necesidad, son cleptómanos. Los que te mienten sin necesidad, son mitómanos. Los que te escuchan sin necesidad, son verdaderos amigos.

51) Aunque matemáticamente las puertas giratorias sean más efectivas, en la realidad son de los accesos más incómodos y transitados.

52) Si a 10 jóvenes adultos les das una valija de legos en una tarde aburrida, 9 se ponen a jugar con el mismo entusiasmo con el que lo hacían una década atrás.

53) Los que salen tarde tienen menos tiempo para ganar. Los que se van temprano tienen más tiempo para dormir. Los que se levantan tarde no tienen tiempo, nunca.

54) Nadie es capaz de asumir con humor un tropiezo en la vía pública en el momento que nos sucede.

55) En la primera media hora de una fiesta: los chicos miran a las chicas y las chicas, se miran entre ellas. La competencia siempre es más fuerte.

56) Todos hemos luchado por algo en la vida. La diferencia radica en lo que defendimos.

57) La que come y no se cuida, tiene un niño en la barriga.

58) Sin repelente, no hay modo alguno de prevenir una picadura de mosquito.

59) Los placeres nos cobran su servicio en cuotas, y a largo plazo, terminan costándonos más caros de lo pensado.

60) Wikipedia es el típico profesor particular, Facebook es la mina jodida que no te deja concentrar y Google es el único que sabe de cultura, deportes, banalidades, problemas y sexo al mismo tiempo.

61) Todos han simulado mandar un mensaje o realizar una llamada para evitar las miradas en un momento embarazoso.

62) El estudiar el último día tiene un 50 % de efectividad. Tenés las mismas posibilidades de que sacarte una nota brillante como de no poder responder una sola pregunta.

63) Los que cantan mal, lo desconocen (terceros se encargan de hacérselos saber).

64) El enemigo es un potencial amigo en el que, de modo casual, sólo viste defectos.

65) Todo lo que puedas hacer hoy, será algo menos de que arrepentirse el día de mañana.

66) Utilísima es indefectiblemente un canal para mujeres mayores de 50 años. Si lo ves siendo hombre: empezá a dudar. Si lo ves siendo mujer menor de 50, estás hecha mierda.

67) El diccionario es el libro que nunca nadie termina de leer.

68) El verdadero Estado es el que se preocupa por las necesidades básicas de sus habitantes. Y ni el tren bala, ni el fútbol, ni cambiarle el color a un DNI son necesidades básicas.

69) Miramos detenidamente en el otro aquel defecto físico que nosotros padecemos.

70) Cuando escuchamos nuestra voz en una grabación nos decimos internamente: “yo no hablo así, ¡no puede ser!”.

71) En el 75 % de los entierros, el día está nublado.

72) Todos conservamos un corrector líquido obsoleto.

73) La televisión popular es basura; la televisión sectorial es extrema; la televisión femenina es pérdida de tiempo; la televisión masculina poco suma; la televisión cultural está en extinción… Conclusión: volvamos a los libros.

74) Un atracón es como un casamiento: deseas vehementemente que llegue ese momento y después terminás arrepintiéndote del acto.

75) La vida después de la muerte es incierta. Si nos dejamos llevar sólo por placeres corremos el riesgo de ser juzgados. Si nos volvemos verdaderos santos corremos el riesgo de ser meramente biológicos y no haberlo aprovechado… No corramos riesgos, por si acaso.

76) Las publicidades institucionales de MTV son más dementes que las de telefe, pero menos pelotudas.

77) A la hora de elegir una carrera nos imaginamos siempre cómo seríamos trabajando a largo plazo, nunca cómo seríamos estudiando a corto.

78) A caballo regalado no se le miran los dientes. Pero si los trae blancos y brillantes, bienvenido sea.

79) En alguna de las fotos familiares expuestas soberbias en el living, saliste para el orto… pero las familiares no se tocan.

80) La manía que los padres tienen de gastar crédito respondiéndote un mensaje de texto con un “OK”, esconde una necesidad de brindarnos seguridad y obtener cierta tranquilidad. Dejá de retarlos por esa estupidez.

81) Los auriculares, las abrochadoras y los huevos se rompen fácilmente.

82) El tiempo que dormimos es tiempo muerto. El tiempo que no dormimos también es tiempo muerto si no dormimos. Es vital dormir en el tiempo que corresponde para vivir bien despierto y dormir bien muerto.

83) No hay madre en esta tierra capaz de cantar una canción respetando íntegramente su letra.

84) En todas las fiestas de cumpleaños se derramará, indefectiblemente, un vaso con líquido.

85) Los amantes más jodidos son los que discuten su rol.

86) La actitud de un ex es más predecible que un final de telenovela.

87) En la sociedad actual, las acciones para trascender en esta vida dejaron de ser “tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro”. Ahora se limitan a “ver Valientes, comprar la Philips Juicer y tener una foto con Ricardo Fort”

88) El que es deshonesto en el juego, es deshonesto en la vida.

89) Los que menos aplauden, más envidia tienen.

90) Un beso con una amistad puede cagar la relación para siempre. Pensalo dos veces.

91) Los servicios de atención al cliente jamás solucionarán tus problemas.

92) Que un CD caiga del lado de los datos equivale a la tostada que cae del lado de la mermelada: Generalmente… suceden así.

93) La canilla permanecerá abierta mientras te cepillas los dientes.

94) Cuando cumplas 18 y tengas tu documento legal, las posibilidades que te lo pidan se reducen a la mitad.

95) Con la llegada de Cristina K el machismo creció en nuestro país. Debemos aclarar que la presidenta no representa ni a un 5% de las mujeres argentinas. Por su bien, dejemos de generalizar… no son todas como ella.

96) Los que tienen real miedo a la muerte no están viviendo la vida intensamente.

97) Nunca hay algo tan malo que ya no pueda empeorar.

98) Los aparatos tecnológicos suelen respetar el tiempo de garantía y sólo después de éste deciden romperse.

99) Las bromas más festejadas son las que no nos tienen como protagonistas.

100) En la Argentina ninguna ley suele cumplirse. ¿Por qué tendrían que cumplirse estas 100?
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Date cuenta

Darse cuenta. Ése es el primer paso. Es más cuestión de sentido común que de complicadas teorías sobre posibles sensores mentales.

Date cuenta cuando no sos gracioso y ahorráte las anécdotas pelotudas y los chistes sin sentido.

Date cuenta que por más que le grites: “te como al horno con papas”, “estás más buena que pancho de estadio” o “¡qué linda maceta…!” no vas a conseguir que se acerque, te coma la boca y te invite a salir.

Date cuenta que si no te interesa lo que el otro tiene para decir, menos ganas van a tener de escuchar tus largos monólogos.

Date cuenta que tenés 50 años y dejá de vestirte como una pendeja de 15. Así nadie te va a tomar en serio.

Date cuenta que tenés 15 años y dejá de vestirte como tu abuela. Así nunca vas a conseguir novio.

Date cuenta que no sabes cantar y terminá de insistir en público.

Date cuenta que no hay nada importante para hablar y dejá de pasarte horas en el Messenger.

Date cuenta cuando te falta carisma y dejá de comprar a todo el mundo con esa sonrisa falsa y esas palabras vacías.

Date cuenta que esa es la chica que está con tu amigo y terminá de imaginarte con ella en la playa a la luz de las velas.

Date cuenta de tus limitaciones y actuá conforme a ellas.

No es muy difícil. Es ponerse en el lugar del otro. ¿Qué piensa cuando no tomo consciencia de lo que hago?, ¿Qué piensa cuando hablo sin pensar lo que digo?, ¿Qué piensa cuando no caigo en la cuenta de lo pelotudo que soy realmente?...

...Mejor date cuenta. Y ahorrate el mal trago.


De vuelta al ruedo

Dicen que las segundas partes nunca son buenas y que lo bueno si breve, dos veces bueno. Como nunca logré aprender del error ajeno y los dichos populares se saltearon mi cuaderno mental, decidí no dejar de escribir este año.

Merecidas vacaciones del humor ácido, de las opiniones no constructivas y de los comentarios pelotudos (y eso que no me considero un autocrítico). Merecidas vacaciones de un año más completo que un combo mc nífica agrandado, más agotador que cuidar a cuatro sobrinos pasados de sueño, más difícil que resolver el cubo mágico en tres segundos y más intenso que un perfume gitano comprado en la Salada…

…Merecidas vacaciones, sin duda alguna. ¿Y ahora en qué se convierten la sombrilla, la reposera y el bronceador?, ¿Qué viene después de tan corto descanso? Nose con ustedes pero en lo que a mi respecta los años pares siempre han sido los mejores. Mi gota de optimismo se mantiene intacta.

Pretendo seguir escribiendo de vos, de mí y de ellos. Reír cuando todo salga mal y burlar a los problemas. Pienso seguir definiendo a los extraños grupos de los que formamos parte y tomar la peor parte para definir a nuestro todo. Quiero denunciar lo que me irrita y aplaudir lo que me deslumbra.

Bienvenidos al segundo año de “SH! Estoy hablando”. Vengo más ácido de lo que creen y más realista de lo que quisiera.

Espero no aburrirlos... con eso me alcanza.