Bajar un cambio

Agitado y mirando fijo avanzo por el asfalto caliente. No me detiene ni la luz verde, ni los espectáculos callejeros, ni los que venden, ni los que regalan. No me detiene el último ejemplar de la Rolling Stone ni los afiches que exhiben los más recientes estrenos. No me detienen ni los que gritan, ni los que lloran, ni los que miran, ni los que sonríen y mucho menos los que corren. Eso hago. Correr. ¿Hacia donde?

Tengo destino fijo pero no estoy lo suficientemente apurado como para correr ni con demasiado tiempo como para quedarme a observar. Caminar por la calle se convierte en un infierno rutinario más que en un paseo agradable.

Seguramente que corro porque me irrita:

1) …ver a los infortunados chicos que piden monedas dejando al azar su incierto destino y las intenciones de los mayores que los conducen. Tal vez porque me hacen replantear mi ideología lejana al comunismo y mi actitud cínica frente a una realidad que no debería serme ajena.

2) …soportar a los “poca-visión-para-la-venta” que intentan promocionar un producto o servicio (del segundo más comúnmente) poniendo un volante frente a tu nariz. “No gracias” repito una y otra vez sobre la concurrida Florida.

3) …esquivar el tumulto que no avanza y no deja avanzar. Esa bendita masa que interrumpe mi trayecto. Inconscientemente te debe enfermar que ellos tengan el valor para caminar pausadamente reconociendo el entorno del que forman parte mientras yo no me detengo siquiera para respirar.

4) …resistir la mixtura de aromas. Yo me banco el olor a fritura, a panchos, a chivo, a desodorante berreta y a naftalina (Cada vez quedan menos señoras). Pero lo que no me banco es que esos aromas se mezclen. No soporto la fragancia del jabón mezclada con el combo de McDonald’s y mucho menos el ‘perfume’ a pelo lavado con el producto X (Entiéndase por “X” el más barato del supermercado) con el humo de un habano importado.

5) …tolerar el ruido desmedido. Los incapacitados que gritan transformando al celular por el que hablan en el más tortuoso de los megáfonos. Los impacientes que tocan la bocina por estupideces: “Correte”+Bocina; “¡No ves que casi me chocas!”+Bocina; “¡Avanzá!”+Bocina; “¡Ahí está Paco!+2Bocinas; “Qué buen culo mamita”+3Bocinas…

Por todo eso corro. Tal vez corro porque me quiero alejar de toda esa realidad que me supera. Tal vez corro porque no tengo las agallas suficientes como para realizar una conducta que mejore la vida del chico indigente. Tal vez corro porque el tumulto camina despacio disfrutando lo que lo rodea mientras yo no soy capaz de soportar esa situación.

Tal vez debería dejar de correr.

Bajar un cambio. O dos.

Aprender a deleitar mi olfato con un pancho, un pucho y un poncho. Descubrir al que grita, al que llora, al que mira, vende y regala. Disfrutar de los espectáculos callejeros, reírme de los bocinazos temporales y aguardar con calma. Caminar lentamente con la masa que se detiene ante el último ejemplar de la Rolling o el afiche de un estreno. Pisar el asfalto caliente consciente de lo que me circunda hoy y sin preocuparme tanto por el destino incierto que me aguarda mañana.

Dejar de correr y empezar a caminar. Dejar de avanzar y empezar a contemplar.

Dejar de huir
...y comenzar a vivir.

Dosis de actualidad

1) El diario Perfil realizó una encuesta para conocer la frase del año. Las más votadas hasta el momento: “¿Qué te pasa Clarín, estás nervioso?”, “Que la sigan chupando” y “El que mata tiene que morir”. Por lo visto ya tenemos a los tres nuevos filósofos de la cultura argentina por votación popular: Néstor Kirchner, Diego A. Maradona y Susana Gimenez… ¡Qué Dios no lo permita!

2) Hablando de cultura, Ricardo Fort se refirió a sus hijos mellizos concebidos por inseminación artificial: “Mis hijos no es que no tienen madre, tienen tres niñeras que los quieren”, simpática analogía para referirse a la ausencia de la figura materna. También agregó “Yo me metí en el historial clínico para ver que sus antepasados no hayan tenido cáncer, que los abuelos hayan vivido hasta los 90 años” al mismo tiempo que reconoció que la mujer en cuestión era rubia y de ojos claros. Lamentable el proceder del señor silicona, confunde un rolex por encargo con la creación de una criatura. Ojalá que cuando tenga un hijo, sea cual fuere su color de ojos o pelo, sea producto de una relación de amor y no de una negociación con un vientre “x” para luego ser criados por tres mujeres pagas remplazando el rol de una madre.

3) Evo Morales habría logrado su reelección por 5 años más frente al gobierno boliviano. Ayer obtuvo un 63,3 % de los votos el partido oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) según resultados preeliminares. MAS controlaría 2/3 de los votos en el senado. Por lo visto hasta el momento, parece que nuestros vecinos tendrán MAS de lo mismo: MAS comunismo, MAS pobreza, MAS “igualdad económica”, MAS chavismo latinoamericano, MAS división popular…

4) A Tiger Woods, uno de los golfistas más importantes de todos los tiempos, se le están conociendo más de una relación esporádica. Tendría más de 10 amantes según el NY Post. Parece que no deja de hacer hoyo en uno (aunque nunca en la misma cancha). Chiste sutil para los doblesentidistas.

5) Una mujer de 54 años fue asesinada hoy de un balazo en la cabeza en la puerta de una casa… ¡Una sola! ¡Increíble! Tenemos que agradecer a los asesinos cuando matan a pocos inocentes. Aunque faltan unas horas para que termine el día, seguramente la mujer no va a ser la única víctima… Gracias señores ladrones por no quitar tantas vidas en el día de hoy. MUCHAS gracias.

6) Por más insólito que parezca, ya salió a la venta el “Kamasutra católico” escrito por un sacerdote franciscano. Cada capítulo comienza con un chiste que ilustra la postura de la Iglesia en relación a la vida sexual. “El marido perjudica a su mujer si la deja insatisfecha” es uno de ellos. ¿Un libro de lógica o de sexo?

7) El gobierno se desprende de la marcha que realizará D’elia contra la gestión de Macri el miércoles próximo en la capital. El “dirigente social” es un verdadero títere: Utilizado para intimidar cuando el gobierno lo requiere o simplemente ninguneado cuando prefieren limpiar su imagen. Más que claro.

8) Faltan 15 días para el verano según Crónica. Lo que el canal no aclara es que faltan 24 días para que puedas terminar con la rutina de mierda. O mejor dicho, que vas a pasar un porcentaje del verano encerrado estudiando o trabajando… Información incompleta, raro de una red de noticias con TANTO prestigio.

Los "inseguros"

Autocríticos por demás. Empecinados en encontrar el fracaso que nunca llega. Determinados a consumir el tiempo lucubrando finales fatales y pasados no eficaces. Aguardan siempre una desgracia y reconocen haber hecho todo de la peor manera.


El inseguro no reconoce la inseguridad hasta que el resultado se lo demuestra. Los vacilantes en el estudio son los más conocidos:

- Inseguro en etapa de estudio: “Me va a tomar lo que no estoy estudiando”
- Inseguro pre-examen: “Te juro que me va a ir re mal, no sé nada”
- Inseguro post-exámen: “¡Me fue para el orto! No apruebo”
Resultado: 8

¿Para qué dicen que les va mal si después aprueban?, ¿Por qué que dicen que no saben nada si terminan sabiendo más que vos?... Son enfermos, tan simple como eso. Los inseguros creen que no saben, creen que no aprueban y creen que les va a ir mal: de verdad piensan eso. Desconocen absolutamente su situación y estiman no poder superarla.

Pero esta raza tiene sus ventajas. Al pensar un cercano fracaso ya tienen asimilada la derrota y, en caso aprobar “sorpresivamente” el conformismo alcanza su meta. Véase en los siguiente ejemplo:

Suponiendo que se aprobase con 4:

Postura del INSEGURO:
- Si pienso que voy a desaprobar y no apruebo, ya lo tenía asimilado.
- Si pienso que voy a desaprobar y me saco 4, me pongo contento por alcanzar la aprobación.
- Si pienso que voy a desaprobar y me saco una brillante nota, me pongo más que feliz.

Postura del NO INSEGURO o CONFIADO:
- Si pienso que me fue bien y no apruebo, me deprimo.
- Si pienso que me fue bien y me saco un 4, me enojo porque pensé que la nota iba a ser más alta.
- Si pienso que me fue bien y me saco una nota brillante, no termino de conformarme porque creí que me había ido mejor.

Conclusión: El inseguro siempre termina conformándose cuando llega el resultado por más que los pares lo critiquen por sus juicios apresurados y sus falsas intuiciones. Aunque hay que reconocer que es desgastante vivir dudando de los actos realizados. No seamos ni confiados, ni inseguros: Sólo concientes.