Ser diferente está de moda

Levanten la mano los falsos vegetarianos, los pelados y las ridículas. Alcen bien alto esos brazos los que nunca sufrieron por amor, los que tienen corte taza y los que bailan desenfrenadamente. Más alto que no los veo: los “rebeldes” que fuman en el colegio, los que hacen trampa, los roqueritos baratos, los que salen los martes, los que se ríen en un funeral, los snobistas exagerados, los que aplauden sin entender, las que se visten en contra de lo novedoso y los que se tatúan la cruz esvástica en el cachete izquierdo del orto.

Ser diferente está en boga. Hoy en día, diferenciarse del resto es la moda más difícil de seguir.

Tenemos que ser opuestos a la masa, distinto a ese y al de más allá. El problema de la desemejanza radica en el extremo que debemos alcanzar para poseerla: hay que ser absurdo, anómalo, irrisorio, grotesco y hasta estrafalario. El diferente no es el que se destaca positivamente del resto de sus pares, ese es un verdadero pelotudo (o al menos eso nos hacen creer).


¿Cuál es la necesidad de sobresalir con una acción o conducta patética?, ¿Acaso nos da más fama y prestigio?, ¿Acaso eso nos quieren imponer? Si es así, quiero seguir siendo el cuatro de copas del fondo a la izquierda que no se calla pero tampoco grita.

Bajen todos las manos…

¡Dije todos! ¡La de corte taza también!...

Les pregunto: Si ser diferente es una moda efímera como cualquier otra, ¿No se va a terminar todo muy pronto? ¿Cuál es el real sentido de hacer el papel de moderno cuando en el fondo tenemos talco y olor a naftalina? El diferente es el que da la nota, el que se distingue de los incultos, el que le dice ‘no’ a las drogas y el roquerito de alma. El diferente es el que no llora en un funeral pero respeta a los que sí lo hacen, el que baila espontáneamente desenfrenado, los que no aplauden si no entienden, los que se visten a favor y no en contra y los que opinan lo que verdaderamente sienten.

Que levanten la mano los diferentes genuinos, ¡Bien alto! ¡No tengan miedo de ser la otredad más completa! ¡Íntegros y originales! ¡Bájenla los ficticios que simulan no ser del montón!

Ahora sí, mientras las manos de los reales diferentes aparentan tocar el cielo…

…los aplaudimos.
(en silencio y de pie)

2 comentarios:

  1. GENIAL!
    A mi tampoco me simpatiza en absoluto la gente que intenta llamar la atencion de maneras tan absurdas, creyendo que el resto del planeta se cree ese 'personaje' que pretenden ser :/

    Me encanta como escribis!

    Saludetes..

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  2. Sería la manada de los que no quieren seguir a la "manada". Hay una linea muy fina entre distinto y pelotudo.

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