No valen mi calentura (ni la tuya)

¿Cómo hago para no mandarte a la mierda cuando confesas haberme metido los cuernos?, ¿Cuál es el método para calmarme sin pastillas cuando no te puedo seguir escuchando?, ¿Cómo se hace para salir ileso de una batalla campal? El que fuese capaz de resolver estos interrogantes, sin duda alguna, se haría millonario en pocos minutos.

Algunos alegan que la ira tiene estrecha relación con la genética, otros dicen todo lo contrario. Algunos dicen que cuando la necesidad de amor se frustra aparece este pecado capital, otros creen que no hay vínculo alguno entre estos dos sentimientos. Algunos tienen la envidiable serenidad para controlar un conflicto y otros, simplemente, la facilidad para tirar todo al carajo y apodar mágicamente a tu vieja.

Casos (más recurrentes) que producen ira:
- Esa persona histérica que no para de hablar y contar anécdotas que a nadie le interesan.
- Ese/a novio/a que no solo te engaña, sino que después de hacerlo público te lo cuenta sin anestesia y con un frío perdón (acompañado de una cara de idiota).
- Ese nefasto político que te roba a mano armada.
- Ese conductor pelotudo que no sabe manejar (siempre la culpa la tiene el otro).
- Ese hijo caprichoso que grita y patalea porque no le compraste el juguete más caro o porque simplemente no le terminás de agradar por el momento.
- Esas noticias deprimentes que a diario tenemos que escuchar.
- Ese vecino enfermo que escucha la música bien fuerte, toca el piano, garcha, canta y juega al chancho en el preciso momento en que te disponés a estudiar.

Primer paso: calmarse. La ira se puede controlar… así que quédense tranquilos y no intenten matar a nadie, todo vuelve a su cauce.

Reemplazá la envidia por el “no valés mi calentura”. Al vecino enfermo, hijo caprichoso, conductor pelotudo, político nefasto, pareja metecuernos y personas histéricas: NO VALEN MI CALENTURA… ¿Queda claro? Simplemente no la valen. ¡No pienso desperdiciar mi valioso tiempo en enojarme por sus estúpidas acciones y comportamientos irrelevantes en mi preciada vida!

Creo que es el texto que más puteadas tiene, reconozco que me fui al carajo. Pero quería ser lo más didáctico posible para hablar del enojo. Disculpas nuevamente a los moralistas de turno y falsos defensores del habla. Ya me tranquilicé…


3 comentarios:

  1. Aunque admitamos que tb esta copado (o incluso es sano) descargar ira en algo o en alguien. es como un ataque indiscriminado por el simple hecho de sacarte la mierda de adentro.
    despues de todo creo que el organismo (en un sentido mas espiritual) no es un contenedor sino un medio. y lo que entre como mierda de otra gente tiene que salir como mierda hacia otra gente.

    no se, tu blog siempre me hace pensar. te felicito haha. me encanta lo que escribis.

    y no sonaste discapacitado, el discapacitado soy yo que lo lei todo de corrido y LO ENTENDI.

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  2. Un poco de ira es saludable :B

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  3. Si, ya no estoy tan aliviado, poquísimo duró :/ Decí que hoy es viernes... y que tengo todo el finde para volver a ponerme al día y para volver a atrasarme. En fin ... c'est la vie !

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