La última

Ella sabía positivamente que era la última, conocía a la perfección el rol que ocupaba en su vida, creía tener el poder para dominarlo y lo conseguía, una y otra vez. Conocía su punto débil e intentaba tomarlo cansado, sin fuerzas, harto de trabajar, estudiar y vivir. “La última” era calculadora y malintencionada, se aprovechaba del indefenso, exigiendo su cuerpo, desgastando su mente y destruyendo su vida entera.


A pesar de detestarla, a él no le quedaba más remedio que estar con ella, tal vez porque sabía que no duraría mucho tiempo o quizá porque se resignaba a perderla después de tantos años juntos. Su relación con “la última” iba más allá que el mero vínculo entre dos amantes. Ambos compartían el más dulce de los amores pero al mismo tiempo la más trágica de las pesadillas.

“La última” intuía lo que a él le atormentaba y buscaba, por todos los medios, hacerlo sufrir. Ella nunca tenía piedad, lo ponía a prueba constantemente y esperaba a que el tropiezo más dulce se convirtiera en una caída sin final.

El efímero noviazgo que ambos compartían era cíclico: se veían, se enamoraban, se peleaban, se reconciliaban, se divorciaban. Lo que empezaba en la rutina, seguía en los padecimientos y finalmente, terminaba en brindis con champagne como entendimiento mutuo y fin de la relación.

“La última” sabía que era la última. Él amaba a todas menos a ella. Con las otras se bañaba en el mar y disfrutaba del tiempo libre. Con las otras comenzaba proyectos y planeaba objetivos. Con las otras se divertía, maduraba, aprendía y disfrutaba. Con ella sólo padecía, adolorido y angustiado.

“La última” exigía su cuerpo, desgastaba su mente, destruía su vida entera para luego levantarle la copa con champagne intentando mirar de cara al futuro. “La última” soñaba con ser la primera…

Pero siempre era lo mismo: Esa parte que él tanto odiaba. Esa parte a la que sus amigos y familia tanto rechazo les causaba.

La parte que intentaba tomarlo cansado, sin fuerzas, harto de trabajar, estudiar y vivir… Ella se definía, lisa y llanamente como:

“La última parte del año”

5 comentarios:

  1. ahahah nonono...pero miraaaa los recursos del lenguajee y la manera en q engañas al lector desde un principio para en el final hacer PAAAAAAAAAUMMMMMM! ...y develar la identidad de "la última"...se nota q estas yendo a la facultad pibe....jajajajajjajajajajajajja

    me encanto...te adoro

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  2. nunca q la genialidad era innata para tí...no....jajajajjajajajaja

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  3. me imaginaba que se venia algo inesperadoo!!!!!!! pero no eso!!!
    me agarraste de sorpresa jeje... otra vez

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