Carta abierta al cigarrillo

Estimado Sr. Pucho:

Mi amante, mi compañero, mi colega. Llevamos más de 3 años de relación (contando las innumerables veces que intenté separarnos), somos la envidia de cualquier pareja estable. A pesar de todo esto, se que tus intenciones no son buenas (nunca lo fueron). Me consumís, me desgastás, dulcemente y de a poco. A mi me gusta, me enamora cada vez más. A vos te encanta, te cagas de risa de mi debilidad.

Los que nunca te besaron no entienden el placer que se siente. Los demás, con el corazón roto (literalmente) te miramos con recelo pero te seguimos padeciendo. Sos la estrella del inicio y el cianuro del final. Después de compartir décadas, muchos te abandonaron... pero te siguen sufriendo... ¿Cómo es posible? Dejas huellas que no se borran, aunque se intente. Dejas marcas físicas dolorosas y la cabeza perdida, enamorada, fantaseando con un próximo encuentro que iniciará nuevamente la relación de no retorno.

Como buen amante, mi familia te detesta (ellos también conocen tus intenciones). Muchos de mis amigos no soportan tu presencia, mientras que la otra mitad te disfruta y padece plácidamente. Debo reconocer que me acompañaste en muchas situaciones, desde las más corrientes hasta aquellas que sería imposible sortear sin tu ayuda. Me contenés cuando estoy bajoneado y me asqueás los fines de semana. Me animás los recreos, sostenés momentos difíciles y morís, una y otra vez, presionado por mis manos, habiendo cumplido tu objetivo.

"Me quiero separar", "me quiero separar"... "¿Me quiero separar?" No estoy seguro. "Poder puedo, pero nose si quiero" es el razonamiento pelotudo que todos ponemos como justificación. Queremos y no podemos, claramente. Más que amantes somos esclavos. No tenemos el coraje para terminar la relación... somos adictos a tu puta presencia. Nos encantas, nos volvés locos, te necesitamos.

Tengo miedo de que nuestro vínculo sea para toda la vida, en la salud y en la enfermedad. Tengo miedo de no ser capaz de decirte "no". Tengo miedo de vos, pero más de mi. Me duele haber terminado mi relación con Voluntad. "Es ella o yo" repetías incansablemente y, entre tanta presión, te elegí a vos... lamentablemente.

Sos una dualidad constante, una triste dicotomía. Sos el cilindro de papel más buscado. Sos "para adultos" pero te buscan miles de menores. Sos suave, fuerte, mentolado, oscuro... que más da. Sos ganancia neta, negocio en su estado más puro. Consumís a todo el que te consume y no nos das respiro (literalmente de nuevo). ¡Sos una mierda! Una verdadera y absoluta mierda que pretendo seguir besando. Amante, compañero, colega... ¡dejame vivir, la puta madre!... Dejame vivir.

Tu fiel seguidor,
Gonzalo

Pd. Ni se te ocurra presentarme a tu primo "Faso", tengo miedo de enamorarme... ¡de nuevo!

6 comentarios:

  1. Gonza, fumé durante 30 años y antes de cmenzar un tratamiento de quimio lo dejé de un día para el otro y nunca más volví a fumar.
    Cuando te pasás de lado no podés entender como pudiste haber fumado alguna vez y sobre todo como jodiste a todos tus vecinos donde vos disfrutabas el vicio. Me dió mucha vergüenza eso.
    Los primeros días fueron duros pero luego la necesidad se apagó para siempre. No lo extraño nada.
    Tuve que cambiar algunos hábitos, tal como ir a tomar un café e interpretar que el café es el plato principal y no el cigarrillo y aprovechar para tomar un cafe...
    Muy bueno tu blog.
    Lo agregué en mi blogroll del ARP Blog.
    Un abrazo y cuidate. Alejandro

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  2. Gonzaaaa jeje amo tu blog, boludoo escribis demasiado bien.
    Tenemos q salirrr
    Abrazo y suert ;)
    Santi

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  3. Así es el vicio, lamentablemente. Fumamos, nos encanta, pero sabemos que nos hace mal. Y ún así... seguimos fumando!
    Bien de ser humanos, tropezamos siempre con la misma piedra.

    ¿Te dije que me encanta tu blog?
    Como sea, ahora lo sabés!

    saludos

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  4. Muy bueno el blog loco... Un día mi viejo no le quedó otra que ir al doctor porque no soportaba unos dolores que traía de hace tiempo. Lo internaron, le extrajeron mas de un litro de liquido de uno de los pulmones y le diagnosticaron cáncer. Desde ese momento prometió no volver a fumar jamás. Luego de un mes tras varios análisis le informaron ke tenía metastasis en los huesos; y al cabo de unas semanas nos dijeron ke tenía un tumor de 1 cm en la cabeza, pero decidimos no darle la noticia pues no valía la pena otra mala nueva. desde esa primera internación pasaron cuatro meses exacto y falleció. Tenía 38 años y fumaba hasta cinco atados por día de parisiene, todo fue a causa del cigarrillo.

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  5. Upa, un texto duro y muy creativo. El último comentario es tremendamente demoledor. No sé que decir por qué no fumo, pero quisiera que aquellos a los que quiero no lo hagan más, pero claro, es una visión demasiado simplista para esta vida demasiado compleja.

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  6. Natalia Gilardone28 jun. 2011 22:41:00

    Excelente Gonza!,me encantó!

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